

Nuestra historia comenzó a inicios de 1900, cuando don José Lorenzo Hernández Barraza, ganadero originario del rancho Zamora en Nombre de Dios, Durango, enseñó a su familia a elaborar quesos y lácteos con el cuidado y la paciencia que solo da la tradición.
Ese saber fue heredado por su hija menor, Doña Otilia de la Luz Hernández de Wallander, mujer trabajadora, generosa y fuerte, y por su esposo Don Ricardo Wallander Cadena, quienes dedicaron su vida a perfeccionar el oficio y a transmitirlo a sus hijos. Entre ellos, el menor, Alejandro Wallander Hernández, aprendió desde niño el valor de la calidad y el trabajo bien hecho.
Inspirado por sus padres, Alejandro fundó Wallander en 1982 con la misma convicción familiar: hacer productos honestos, bien hechos, con ingredientes reales y sabor duranguense.
Hoy, Mayté Vivó y sus hijos, familia de Alejandro Wallander, continuamos este camino como cuarta generación, con el mismo compromiso de cuidar lo que nos distingue: el sabor de lo bien hecho y la tradición duranguense.